En el valle de Castro Laboreiro, en pleno corazón de la sierra, donde el tiempo parece avanzar al ritmo de las aguas del arroyo, se alza la Casa Coração de Dorna. Una antigua casa de piedra que restauramos con paciencia, respeto y mucho amor.
Cuando la encontramos en 2019, sus paredes cansadas aún conservaban el eco de las generaciones que vivieron de lo que la tierra ofrecía: el pan cocido en horno de leña, los embutidos colgados de las vigas, los animales en sus establos y el fuego siempre encendido durante las frías noches de montaña.
Nos enamoramos de aquel silencio, de la naturaleza que la rodea y de las vistas abiertas sobre el valle, y decidimos devolverle la vida con todo el respeto que merecía.
La restauración se realizó piedra a piedra y madera a madera, preservando el granito original, las vigas de madera y el carácter rústico que le da alma, incorporando al mismo tiempo todas las comodidades que hoy se esperan de un refugio de calidad.
Distribuida en dos plantas, la casa ha sido concebida para ofrecer confort y autenticidad durante todo el año. En la planta superior se encuentran dos acogedores dormitorios: uno con cama de matrimonio y otro con cama de matrimonio y un diván individual, ideal para un niño o para disfrutar de un momento de lectura y descanso. También hay un baño completo con ducha y un balcón desde donde contemplar las montañas características de Castro Laboreiro.
En la planta baja, la cocina totalmente equipada se integra armoniosamente con el salón, creando un espacio acogedor para disfrutar en familia o con amigos. También dispone de un aseo y de un sofá cama que permite alojar a dos huéspedes más. En invierno, la chimenea proporciona momentos de auténtico confort, mientras que la calefacción eléctrica garantiza una estancia agradable. El Wi-Fi gratuito le permitirá mantenerse conectado, aunque aquí resulta difícil resistirse a desconectar.
En el exterior, la terraza con mesa de comedor es el escenario perfecto para desayunos tranquilos, largas comidas o cenas al aire libre acompañadas por los atardeceres pausados y la serenidad de la montaña.
El nombre «Coração de Dorna» nació de forma natural. En el centro de una de sus paredes vive una piedra muy especial con forma de corazón, visible para todos los que visitan la casa.
Porque por su ubicación y por lo que sentimos al estar aquí, esta casa es, sobre todo, un lugar con corazón, creado para acoger, abrazar y reconfortar a quienes pasan por ella.
En Casa Coração de Dorna no solo vendrá a dormir: vendrá a sentir la montaña, escuchar el silencio y llevarse consigo un pedacito de este lugar!